Encontrada posible ancla egipcia de piedra de la Edad de Bronce

Una reciente tormenta y la buena vista de un veterinario de 55 años que decidió darse un temprano y refrescante baño en la costa norte de Israel han sido los artífices de este inusual hallazgo. Y es que Rafi Bahalul, que así se llama el descubridor de tan importante hallazgo, vio algo en el fondo marino que le extrañó desde el primer momento.

Los jeroglíficos que divisó y que quiso tocar con sus propias manos para cerciorarse de que lo que estaba viendo era real, resultaron pertenecer a un ancla egipcia fabricada en piedra y con más de 3.400 años de antigüedad que había estado bien conservada gracias a la arena que presumiblemente la cubría durante todo este tiempo.

 Gracias a una tormenta

Seguramente una de las últimas tormentas que se dieron por la zona fueron las responsables de arrastrar este pesado objeto hasta el lugar en el que Bahalul lo encontró, y que ya ha sido escenario de otros hallazgos anteriores. El lugar podría convertirse en uno de esos puntos donde hacen escala los mejores circuitos por Egipto.

Ancla egipciaLa diosa de la escritura Sehsat

Una vez que los expertos de la Autoridad de Antigüedades de Israel fueron avisados por el veterinario y se pusieron manos a la obra para sacar esta pieza del mar cerca de Atlit, una ciudad próxima a la ciudad portuaria de Haifa, se dieron cuenta de que el ancla no solo incluía jeroglíficos, sino que estaba vistosamente decorada y que poseía la imagen de una diosa antigua.

Esta diosa es la diosa Seshat, una deidad egipcia de la escritura, algo que se sabe porque esta mujer aparece escribiendo sobre una tablilla, y que, pese a no tener templos dedicados exclusivamente a ella, sí suele aparecer en los templos de otros dioses principales.

Dónde visitar este hallazgo

Quienes gusten de hacer viajes a medida a Egipto deberán saber que esta pieza tan especial se encuentra actualmente expuesta en el Museo de Israel en Jerusalén, donde forma parte de una exposición dedicada a la escritura egipcia.

Su uso era simplemente el de ancla común empleada normalmente por los barcos egipcios.

Lo cierto es que su uso original, pese a llevar dibujada esta antigua diosa, era simplemente el de ancla común empleada normalmente por los barcos egipcios que surcaban las aguas durante la Época de Bronce.

Su forma tampoco dista de la de otras anclas de la época, con forma trapezoidal, esquinas redondeadas y un orificio en el extremo superior por el que pasaba el cabo o cuerda con el que se amarraba, si bien el hecho de estar tan profusamente decorada sí la hace más especial y bella.

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